Mujer deprimida sosteniendo sus piernas y heridas emocionales.

las HERIDAS emocionales de la infancia de tu ARBOL FAMILIAR.

Las heridas emocionales de la infancia afectan en la manera de  ver la belleza, EL VALOR, el SIGNIFICADO y lo bueno de LA VIDA.

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Interpretar el mundo desde nuestros primeros años de vida, incluso antes, en nuestra gestación y el entorno que mas influencio el de nuestros padres, familia, sociedad, cultura, experiencias vitales de nuestros ancestros, nos modela una particular forma de sentir, de manejar nuestras carencias afectivas, pensamientos y miedos.

Vamos creciendo y con ello acompañamos nuestros mayores dramas con personas que nos recuerdan esas heridas primarias, las seguimos alimentando hasta darnos el permiso de aprender a sanarlas, liberarlas y acoger en el corazón tanta sabiduría adquirida, desde una perspectiva que no lleva el dolor y si la responsabilidad de ir madurando el proceso de transformación y con ello llegamos a nuestra MISION DEL ALMA.

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¿ Cómo afectan en la edad adulta ?

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  • Resistirnos a afrontar las circunstancias de la vida con mayor soltura, confianza y fuerza.
  • Nos impide vivir una vida plena, placentera y alegre.
  • Desconfianza en las relaciones que más nos importan  llegando a separarnos de lo que mas amamos por miedo a perderlo o a que nos dejen.
  • Mantenerse en relaciones tóxicas por miedo a la soledad o a ser juzgados por lo externo.
  • Autoexigencia enfermiza que nos rigidiza exigiendo la superación constante y lograr la perfección en todo.
  • Nunca es suficiente y no paramos de trabajar, no nos permitimos descansar.
  • Es habitual tener más de una herida,  siendo más o menos profundas y visibles  según las etapas de la vida.
  • Marcaran nuestro carácter el pasado que llevamos al presente con: ansiedad, depresión, fracaso y difíciles relaciones afectivas, pensamientos repetitivos, obsesivos, mayor vulnerabilidad hacia determinadas decisiones, dificultad para conciliar el sueño reparador, actitud defensiva o agresiva, inseguridad, ira, desvalorización, miedo, desconfianza….

¿ Cuál es su origen y sus causas ?

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A veces estas heridas obedecen a un pasado infantil realmente traumático.

 O  distorsiones en la interpretación de la realidad por parte del niño. Son muy buenos captando impresiones y sensaciones, pudiendo generar interpretaciones equivocadas (el niño se siente abandonado por su madre que no ve en tres días, le dicen que esta bien, el piensa que ha hecho algo malo, cree que la mama no lo ama y no volverá a verla, ella esta en un hospital recuperándose de una operación de apendicitis )

 O sentir rechazo cuando a pesar de que sus padres están con él en casa, no le prestan la debida atención o desatienden sus necesidades afectivas.

Puede interpretar como abandono el hecho de que le dejen con los abuelos para ir a un trabajo durante una temporada, cuando en realidad sus padres pretenden evitarle sufrimiento o incomodidad debido, al cambio de horarios, inseguridad,  traslados, etc.

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¿Cómo se originan?

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Las heridas emocionales se originan en una edad temprana y a raíz de un suceso o experiencia traumática (o apreciación de la misma) acontecido de forma puntual.

O a lo largo del tiempo y de forma más o menos constante, sumándose experiencias difíciles Por ejemplo: el fallecimiento de un familiar, el duelo no realizado de un anterior hermano, la depresión de uno de los progenitores, abusos, adicciones, una crianza inadecuada, donde las necesidades básicas no fueron cubiertas, malos tratos, el nacimiento de un hermanito y los celos asociados a ello, …

Identificar los acontecimientos que nos afectaron, repararlas desde el inconsciente, donde se quedaron las creencias limitantes asumidas, los miedos, limitaciones, dolor emocional que quedo atrapado y no supimos asimilar por nuestra psique,  nos liberan de condicionantes que marcaran  nuestra vida de adultos la forma de relacionarnos y el modo en el que nos sentimos y las respuestas que damos.

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 El poder ilimitado que llevas dentro.

También está dentro de las 5 heridas emocionales de la infancia

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¿ Quién soy ? 

¿Qué quiero en la vida ?

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Tal vez sea el momento de liberarte de viejos patrones que no vibran por más tiempo contigo.

Heridas emocionales, de viejas identidades que vuelven a ti para ser observadas desde otra realidad.

Suelta el AUTOMALTRATO.

Tu desarrollo personal,  con tu conocimiento interno pueden generar creatividad y libertad, sin limites.

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¿Qué son las heridas de la infancia ?

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Son bloqueos internos, traumas de nuestros padres pendientes de transmutar.

Pueden ser varios a la vez, afectando a nuestro cuerpo físico, emocional, energético.

Existe un bloqueo predominante que modifica nuestra personalidad, nuestra identidad natural, determinando nuestra forma de ser y guardado en nuestro inconsciente, en nuestro cerebro reptiliano, el que pulsa en supervivencia, busca protección, seguridad y pertenencia.

Hay muchas personas que no recuerdan nada de su infancia, por recordarla carente de felicidad.

Etapa vital que nos condiciona para el resto de nuestros días.

Casi todos, hemos vivido alguna situación que nos ha marcado y ha dejado su cicatriz en nuestra personalidad.

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Niño maltratado con miedo.

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 Cada una de las 5 heridas emocionales  nos ha dejado un espacio oscuro en nuestro inconsciente pendiente de aclarar.

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  1. EL MIEDO AL ABANDONO.

La soledad es su mayor enemigo y su mayor aprendizaje para que pueda convertirse en su mayor amigo  y llegar a ser“ independiente “

 Temor extremo a quedarse solos. La falta de afecto, compañía, protección y cuidado les marcó tanto que se encuentran en constante vigilancia para no ser abandonados.

Sucesos ocurridos entre los padres, separaciones, peleas, ausencias, donde entregaron poco tiempo de calidad, pocas miradas amorosas, abrazos, calidez,  pocos juegos compartidos.

Baja autoestima y merecimiento ante una carencia familiar y  social en la infancia, donde se vivió con la supervivencia, pobreza, padres austeros, enfoques limitantes, miedo a perder, ahorrar,  acumular , actitudes conformistas “ la vida no me lo va a dar “ “ lo puedo perder “

Necesidad de pertenencia  y seguridad por ello el miedo a la soledad y la escasez es enorme.

Carencia emotiva en sus relaciones personales y afectivas, dependencia emocional, necesidad del contacto físico y abrirse a la vulnerabilidad con el corazón gestionando el temor a ser abandonado ( del niño herido ) desde el adulto que puede dar cobijo, nutrición, mimo, protección, abrazos, seguridad.

Tolerará lo intolerable con tal de no quedarse solo.

Esta  herida se sana pasando más tiempo con nosotros mismos, realizando actividades que nos gustan y practicando el autoamor, independencia y aprender a disfrutar, sin ansiedad de momentos de  soledad en plenitud.

La forma de evitar la herida del abandono es compartir con nuestros hijos tiempo de calidad, dialogando a menudo con ellos, prestando atención consciente a sus demandas afectivas y practicando la escucha activa.

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2. EL MIEDO AL RECHAZO.

 Es una de las heridas más profundas porque implica el rechazo hacia nuestros pensamientos, sentimientos y vivencias, el rechazo a nuestro amor e incluso a nuestra propia vida ( se esconde la vulnerabilidad, el miedo al fracaso, la culpa, la debilidad, conteniendo ira y frustración “ no puedo mostrarlo” no me gusto “no me acepto” no soy nadie “ no merezco vivir “)

Tiene su origen en experiencias de no aceptación por parte de los padres, del progenitor del mismo sexo (no fueron deseados, no era el mejor momento, nacer del sexo opuesto al esperado, “ NO eres lo que yo quiero “) de familiares cercanos (abuelos, hermanos…) personas que admiramos, amamos, o iguales (amigos) a medida que el niño va creciendo.

El  niño recibe señales de rechazo, piensa que no es digno de amar ni ser amado, lo comparan con los hermanos o “ otros que son mejores” filtrando a través del dolor de su herida, todo lo que le sucede  y se aísla de todos, desde su propio rechazo y los actos de los mayores.  

La más mínima crítica le originará sufrimiento y  para compensarlo, necesita el reconocimiento y la aprobación de los demás.

Suelen ser intelectuales, perfeccionistas y desapegados de lo material.

Arma de doble filo necesitan el cariño a la par que se aíslan  por temer que sea en exceso y se puedan asfixiar o miedo al daño que les hace revivir la herida del rechazo  por ello son huidizos y les cuesta comprometerse. Se van antes que la pareja los abandone ( aun no siendo  cierto el deseo de la pareja ) no creen poder sostenerlo, ni merecerlo.

La herida del rechazo se sana empezando a  aceptarse a validarse y a reconocerse, transformando los mensajes del crítico interno y darse el permiso a vivir plenamente

Curarse las inseguridades, nos hace ganar mayor confianza en nosotros  mismos y poder confiar en los demás, a sentirnos más capaces con nuestras propias actitudes. y no huir de nosotros mismos.

Para prevenir esta herida, es importante que tratemos siempre con respeto a nuestros hijos y les reflejemos nuestra seguridad para que ellos adquieran seguridad en sí mismos y autonomía en la toma de decisiones. También él enseñarles a recibir las críticas constructivas y descartar o respetar las destructivas, en base a su propio respeto personal, sin la necesidad de ser invisibles y  abusar de la soledad  o huir del entorno por miedo al pánico ideado por ellos mismos. 

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3. LA HERIDA DE LA HUMILLACION.

Esta herida se abre cuando el niño siente que sus padres lo desaprueban, lo insultan, lo comparan, critican, afectando a su autoestima. Sobre todo cuando lo ridiculizan. Dichos niños construyen una personalidad dependiente. Están dispuestos a hacer cualquier cosa por sentirse útiles y válidos, lo cual contribuye a alimentar más su herida, a degradar su cuerpo, su imagen, sentir vergüenza ya que su propio auto-reconocimiento depende de la imagen que de él tienen los demás, como lo critican, juzgan.

Suelen padecer bullying, amenazas, burlas, aislamiento de sus compañeros y amigos, volviendo a alimentar la herida.

Quien ha sufrido la humillación de pequeño tiene dificultades para expresarse como adulto,  y es especialista en ridiculizarse a sí mismo y teme avergonzar a los otros con su presencia. 

Soy una víctima, voy en ultimo lugar “no me lo merezco “ y quiero ser el salvador para que me aprueben.

Su bajaautoestima  le hace considerarse mucho más pequeño, menos importante, menos digno, valioso o capaz de lo que en realidad es. 

De adultos tienden a olvidarse de sus propias necesidades, inquietudes, deseos, para complacer  primero a los demás y ganarse su cariño, aprobación y respeto. Se hablan así mismos como lo hacían los adultos con el en su infancia  “eres feo “ eres un inútil “ nunca lograras nada “

Si carece de limites tiende a desbordarse ( trabajar, comer, estudiar, en exceso ) no sabe autoregularse, conoce sus necesidades y las ignora.

No se cree ni se siente libre debido a las numerosas limitaciones y obligaciones que se impone.

Duele y mucho la falta de reconocimiento de sus padres (sea cual sea la edad ) suelen estar muy distantes y esto les genera inseguridad.

“No merezco ser feliz “ ¿Cuál es mi propósito en la vida ?

Le cuesta dejar de alimentar la autocritica, estar a la defensiva ante cualquier comentario, dejar de sufrir, de ser masoquista.

 Otras veces pasa al otro personaje opuesto, el que humilla a los demás, el abusador, por ser abusado. 

Al tomar conciencia que es el propio individuo  el que puede soltar la necesidad de reconocimiento externo. Dejar de seguir formando parte de un personaje humillado, perdonarse por haber sido lo que otros esperaban de el y perdonar a quienes lo dañaron le facilita reconciliarse con su pasado, comenzar a valorarse como la persona que realmente es, aquella de la que solo él es responsable como adulto.

Se libera cuando se permite celebrar y disfrutar sus logros, a no esconder sus virtudes, talentos y dones.

 Saber establecer limites con respeto, crianza respetuosa, el trato empático, individual, afectuoso evita que nuestros hijos sufran las consecuencias de la humillación durante su infancia y en la edad adulta. Darle mas libertad, también en actividades propias que cada niño necesita no abusando del control ( permitirle mas ocio al aire libre ) para que no necesite buscar el placer sufriendo y con ello  seguir alimentando la humillación y la mascara del masoquismo.

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4. LA HERIDA DE LA TRAICION.

El miedo a confiar en la vida, la esperanza, la ilusión, surge cuando el niño se ha sentido traicionado por alguno de sus padres, que no ha cumplido sus  promesas, sus expectativas, repetida veces. ( el padre promete estar con el hijo en esa final deportiva y en la cual logran ser ganadores y no llega por estar trabajando, al llegar a casa le dice “ eres un creído » ! la vida es así de dura ! en todo hay mentira ! no todo es verdad !)

 El niño pierde la confianza en sus padres, en la vida.

El regalo que nunca llega, si haces esto te compro esto.

“ Es tu obligación portarte bien “

El amor ciego del niño le hace  sentirse seducido por los padres, que generalmente están centrados en ellos mismos ( sus niños internos ) el siente la necesidad de sus padres y desea hacer todo lo posible porque estos estén bien, sobre todo el progenitor del sexo contrario.

Reproduce sentimientos de aislamiento y desconfianza. Emociones que pueden transformarse en rencor, ira, rabia, frustración (cuando se siente engañado por no haber recibido lo prometido) o siente envidia por otros (cuando no se siente merecedor de lo prometido y lo ve en otros niños que lo obtienen)

Esta herida emocional construye una personalidad fuerte, posesiva, desconfiada, calculadora y controladora.

Es difícil pasar a la acción, incertidumbre y constante preocupación, miedo al futuro, a las expectativas, no poder fiarse, están en constante formación, apegándose al resultado, constante crisis, incertidumbre.

Es peligroso ser vulnerable “ mecanismo de defensa ante la supervivencia y pertenencia.

La necesidad de control, predomina en la persona, ante la desconfianza, generando angustia y preocupación para no sentirse estafado, suele excederse en la necesidad de pedir explicaciones  (en pareja dan mucha importancia a la fidelidad y a la lealtad, pero se excede en sus pensamientos distorsionados, son posesivas en extremo, al punto de no respetar la libertad, el espacio ni los límites de los demás, no dejándoles a veces respirar.

Evitarara situaciones de conflicto o problemas para dejar de hablar con alguien, porque no es consciente de su propio temor a que esas personas pueden irse y se diga  “es justo lo que necesitaba” ya que de esta manera se libra del sentimiento de fracaso, sin caer en la cuenta del numero de personas que fue perdiendo por el camino.

 Se puede transformar esta herida con paciencia, tolerancia, confianza, fe, soltar el control ( no exigir, lo que se exige a el ) delegar, compartir responsabilidades con los demás. 

Abrir el corazón a amar en confianza, sin miedo al compromiso, al dolor, a la separación, la negación y a las fidelidades de desamor del clan familiar.

Para evitar la decepción en nuestros hijos, debemos no prometer en vano, lo que sabemos que les ilusiona mucho y no podemos cumplir.

Mostrarnos coherentes en palabras y actos y llegar a acuerdos saludables ante las promesas que les hacemos.

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5. LA HERIDA DE LA INJUSTICIA

La herida del perfeccionismo,  de la exigencia constante se origina cuando los progenitores son fríos y rígidos, estrictos, rectos, imponiendo una educación autoritaria, poco cálida y respetuosa hacia los niños. 

Produce ineficacia, inferioridad, inutilidad…no dar llegado al resultado, al logro “no poder fallar nunca “ y la sensación de injusticia se incrementa “ no se puede llorar “ todo conlleva un esfuerzo, hay que demostrarlo con una educación donde priman las notas mas altas. 

La exigencia es permanente, se debe alcanzar el perfeccionismo, de lo contrario no será valorado, aceptado, lo ven “débil “ ( si puedes – vales ) se enojan consigo mismos al no alcanzar la máxima perfección.

Esta herida emocional genera adultos rígidos, disociados de sus sentimientos ( los guarda, se niega así mismo )  no son capaces de comunicar ni de mantener diálogos con opiniones diversas. Les cuesta aceptar otros puntos de vista y formas de ser diferentes a las suyas. Dan mucha importancia a las creencias y a los valores, expresando sus opiniones y juicios morales como verdades absolutas y extremas, esto les da confianza. Sus intenciones suelen girar en torno a ganar poder e importancia, siendo fanáticos del orden y el perfeccionismo.

Son puramente viscerales, sienten en todo su cuerpo, cada decisión que toman. Suelen verse con pensamientos catastróficos, que pueden derivar en heridas psíquicas, ataques de pánico.

Suelen llevar una mascara que muestra seguridad y firmeza, esconden la vulnerabilidad, el miedo al fracaso, la culpa, la debilidad, conteniendo ira y frustración ( “ no puedo pedir ayuda” yo lo resuelvo todo solo “ )

Poder curar esta herida, desde la flexibilidad y fluidez mental, sanando la rigidez de estructuras limitantes guiando el equilibrio entre el hacer y el ser, con tolerancia, calidez, ternura y la confianza hacia los demás, siempre es posible.

Darse tiempo para descansar sin sentir culpa, para desconectar y disfrutar. Para amar y ser amado.

Se previene  y cultiva desde la infancia trabajando en los niños el respeto por la diversidad y la tolerancia, practicando la crianza respetuosa, la empatía, la expresión de sentimientos y el intercambio de opiniones e ideas, sin la necesidad de alcanzar la perfección.

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¿ Cuántas heridas sigues negando ?

¿ Quién soy con mis miedos ?

Las heridas pendientes de sanar en ti, las seguirán llevando tus hijos inevitablemente.

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Practicas que pueden acompañarte a sanar las heridas de la infancia.

  • Acepta y asume la vida tal cual fue, tal cual es.
  • Gratitud a tus padres por darte la oportunidad desde las heridas de tu infancia a reconocer tu personalidad y cualidades en ellas, sin juicios y reproches asumiendo tu madurez emocional.
  • Da lugar a las emociones, al enojo, la rabia, la tristeza, lloralas, gritalas, pintadas, exprésalas, báilalas, compartelas.
  • Abre la caja de los sentimientos reprimidos, ahora es un buen momento para dialogar desde el adulto con tu niño herido, olvidado con gran compasión y ternura.
  • Reconoce las consecuencias de todo lo realizado ( bajas notas escolares, enfado con mi mayor amiga, mentiras con mi expareja )
  • ¿Te das permiso para verlas, afrontarlas, o necesitas mas tiempo para digerirlas  y liberarlas ?
  • No permitas que tu ego y el ego de tu clan frenen tu vida.
  • Deja de imitar, cuidar o oponerte a lo vivido en tu familia.
  • Respetalo y en su honor disfruta a tu manera de la vida.
  • No compares  tu vida con la de otro, no puedes ver su verdad, por que aun estas pendiente de encontrarte con la tuya.
  • Abraza con amor tus heridas, ellas quieren ser tu mayor cambio, tu mayor expresión de aprendizaje y sabiduría interior.
  • Haz una lista de tus valores, afirma tu personalidad (generosa, paciente, ordenada, canto, jardinería, baile… )
  • Anota lo que te quita vida y lo que multiplica tu felicidad.
  • Reconoce quién eres y que necesitas realmente.

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¿ Estas dispuesto a escribir, leer y vivir tu guion de vida ?

Solo tú puedes hacerlo.

Sanar las heridas te llevan a la mejor versión de ti mismo.

Puedes dejar de ser el prisionero del pasado, manejando un presente, superándolo permites que te influya, sin determinarte.

Tienes el poder de vivir generando nuevas huellas que tus descendientes seguirán. Cuando las heridas emocionales se saben manejar se sanan y tu cuerpo también.

  Actúa con pensamientos creativos y tus decisiones te muestran nuevas realidades.

Al gestionar tus emociones, veras los cambios en todo tu mundo.

Has sido tu el nutridor  de tus heridas atrayendo a diferentes personas que te mostraron lo que querías aprender y superar, ellas fueron las activadoras de tu cambio y generandoras de tu camino en la maestría, de la sabiduría del crecimiento de la humanidad.

Suelta la culpa, date permiso a que las cosas te vayan bien.

Tu felicidad es también la liberación de tus hijos y su realización plena  es tu descanso placido y voluntarioso.

Gracias a ti y a  todos los que llegaron antes, por superar diferentes procesos en heridas y traumas guardadas en el inconsciente cuya misión es experimentar y evolucionar.

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Adolescente solo y llorando.

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¿Sabes que tienes todos los recursos para una vida fértil ?

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Desde Las Palmas de Gran Canaria, estes donde estes, puedo acompañarte con herramientas diferentes, técnicas energéticas transformadoras que dan equilibrio a tus cuerpos . La PNL ( Programación Neuro Lingüística ) te ayuda a organizar tu mente, pensamientos y acciones. Con la Biodescodificacion puedes liberarte de los traumas que bloquean tu energía de vida y tu cuerpo físico lo genera en enfermedad. La lectura de tu Arbol Familiar, te lleva a encontrarte con las memorias, herencias, fidelidades, tanto difíciles como enriquecedoras desde tus ancestros a tu presente. Las Constelaciones Familiares llegan a las raíces de tu legado de Alma, tus metas, propósitos, virtudes, éxitos de tu familia entrelazados con los tuyos, para poder profundizar en todo lo que necesites desde lo mas lejano que influye en tu día a día y con ello ser el generador de tu propia realidad al margen de sus aprendizajes, fidelidades, implicaciones, lealtades, destinos.

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